Viernes, Septiembre 19, 2014

LIBERO EL FLUIR DE BIEN EN MI VIDA.

Si un área de mi vida parece difícil o deficiente, me pregunto: ¿Acaso necesito perdonar? La falta de perdón obstaculiza el libre fluir del bien. Si siento que me deben algo, me pregunto: ¿Estoy dispuesto a dejar ir? Recuerdo que el bien fluye hacia mí desde una multitud de canales. Nadie puede retener mi bien, porque éste proviene de la Fuente infinita.

Comienzo a sanar al ir a la parte sagrada en mí que me vincula con mi Fuente. El Yo Soy en mí es completo y permanece inmutable ante cualquier circunstancia. Dejo ir mi dolor y permito que el Amor divino me sane. Estoy listo para perdonar y, a medida que lo hago, el bien de Dios fluye a mi vida.