Viernes, Noviembre 7, 2014

ESTOY EN ARMONÍA CON LA SABIDURÍA DIVINA.

La guía del Espíritu puede surgir en cualquier momento, aun cuando no la busque. Percibo la comunicación divina gracias a mi intuición e ideas. Quizás me sienta inspirado por algo que lea o al recibir una invitación para intentar algo nuevo. Cuando la guía proviene del Espíritu, algo dentro de mí dice “¡sí!”

Confío en que la guía de Dios me lleva más allá de cualquier resistencia. Dejo ir cualquier pensamiento de limitación o temor. Bien sea que planifique mi próximo paso cuidadosamente o sienta un llamado repentino, prosigo con fe más allá de lo familiar. Logro una mayor conciencia de lo que debo hacer y sigo la dirección del Espíritu con entusiasmo y confianza.

Recuérdales que … estén dispuestos a toda buena obra.—Tito 3:1