Viernes, Noviembre 13, 2015

SOY UNO CON LA MENTE OMNISCIENTE DE DIOS.

Soy una entrada y una salida para la energía y las ideas que fluyen de Dios. La Mente divina busca expresarse por medio de mí. Así como un manantial cristalino fluye y se convierte en un riachuelo, la mente de Dios se vierte en expresión perfecta en mí.

Permito que esta corriente sagrada encuentre su camino por medio de mí. En un momento de reflexión callada, hago a un lado pensamientos que me distraigan. Reconozco que la guía que busco también me busca. La mente infinita de Dios necesita salidas para expresarse. Soy una de esas salidas.

Mi papel no es forzar sino permitir que la Vida divina se exprese por medio de mí. Descanso en el fluir, y mi mente está en paz. Soy uno con la mente omnisciente de Dios.

En primer lugar, adquiere sabiduría; sobre todas las cosas, adquiere inteligencia.—Proverbios 4:7