Viernes, Marzo 6, 2015

AL DEJAR IR Y DEJAR A DIOS ACTUAR, AVANZO CON CONFIANZA Y GRACIA.

Atesoro muchas cosas en mi vida: recuerdos, talentos, experiencias, amigos y seres queridos. Los atesoro porque me han ayudado a convertirme en quien soy hoy. También valoro los desafíos y las dificultades que he superado, ya que estos también han promovido mi crecimiento.

Al mismo tiempo, puede que me aferre a ideas y opiniones que no son para mi mayor bien. Hoy estoy dispuesto a soltar resentimientos, actitudes, creencias o recuerdos dolorosos que impidan mi crecimiento. Conscientemente, entrego cualquier pensamiento negativo a mi Poder Mayor. Dejo ir y dejo a Dios actuar. Al hacerlo, prosigo con confianza y gracia.

¡Pero benditos sean aquellos que sólo confían en mí! Son como árboles plantados a la orilla de un río.—Jeremías 17:7-8