Viernes, Junio 26, 2015

SOY PAZ, INTERNA Y EXTERNAMENTE.

La paz interna y la externa están ligadas estrechamente. Mas aunque la paz interna no depende de nada externo, en mi camino hacia la serenidad, busco personas y lugares pacíficos.

Puede que haga tiempo en mi itinerario para estar a solas con la naturaleza —quizás camine por un parque o pase un rato en mi jardín. También planifico tiempo sagrado en casa y disfruto de un período de oración y silencio cada día. Me rodeo de personas compasivas y afables. Pertenezco a una comunidad espiritual en la cual soy apoyado y alentado. Allí, yo también brindo apoyo a los demás. Al tomar decisiones pacíficas para mi vida, personifico la paz interna.

Si allí hay gente de paz, la paz de ustedes reposará sobre esa gente; de lo contrario, la paz volverá a ustedes.—Lucas 10:6