Viernes, Julio 14, 2017

Igualdad
TODOS SOMOS CREACIONES DE DIOS.
Los físicos dicen que cada partícula está conectada con toda otra partícula en el universo. Lo mismo es cierto en cuanto a la humanidad. Nadie está separado ni aparte. Nadie es superior ni inferior. Todos provenimos de la misma Fuente divina.
La luz interna que nos da vida y nos sostiene también nos une en un propósito: crecer en Espíritu. La esencia de cada alma es revelada como nuestro espíritu interno, en el cual todos somos uno.
¿Cuál es la mejor manera de sentir esta unidad divina que nos guía y sana? Tomando un momento para enfocar nuestra atención en el corazón. Gracias a nuestra unidad con Dios, honramos nuestra unidad con todas las demás almas a lo largo del camino de la vida.
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón … y a tu prójimo como a ti mismo.—Lucas 10:27