Viernes, Abril 17, 2015

EXPRESO LOS DESEOS DE MI CORAZÓN Y LOS DEJO IR.

El amor es un don espiritual que proporciona armonía. Dirijo amorosamente mis pensamientos a Dios en oración. Cuando expreso los deseos de mi corazón, activo una fuerza poderosa. La energía creativa del universo se precipita por medio de mí, se expresa como yo y a través de mis deseos.

Después de orar, sólo tengo que dejar ir. Dejo ir el tratar de arreglar la situación o resolver un problema. Dejo ir cualquier apego a la manera como mis deseos deben manifestarse. Dios, la única fuente y el único poder, es la respuesta a mi oración. El Espíritu es vida cuando busco salud; es abundancia cuando busco prosperidad; es sabiduría cuando busco guía. Todos estos dones me son dados libremente, porque los pido de corazón.