Sábado, Septiembre 27, 2014

MI VIDA ESTÁ EN ORDEN DIVINO AHORA.

Para una madre o un padre en una casa llena de niños revoltosos puede ser un alivio recordar la ley espiritual del orden: Aun en medio del aparente caos, la vida está en orden divino. Del mismo modo, cuando mi vida dista mucho de ser serena, siento paz al afirmar esta Verdad: Mi vida está en orden divino en este mismo momento.

Dejo ir las suposiciones de cómo debe ser el orden. En oración, pregunto qué me corresponde hacer. Escucho con confianza y permito que el orden divino se desenvuelva. Descanso en un santuario interno de paz, sabiendo que todo está bien. Dejo ir cualquier resistencia. Sé que el orden divino reina en mi vida y en el mundo ahora mismo.

Porque Dios ha hecho lo que para la ley era imposible hacer … para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros.—Romanos 8:3-4