Sábado, Mayo 9, 2015

MI BIEN SE MULTIPLICA AL CENTRAR MI ATENCIÓN EN LA GRATITUD.

Los sucesos de mi vida diaria compiten por mi atención, y sé que en lo que enfoco mi atención se expande. Para poder disfrutar de mayor paz y gozo, centro mi atención en Dios. Cada día, tomo la decisión de utilizar mi tiempo y mi energía de maneras que apoyan mi vida.

Estoy plenamente presente en cada momento. Hago una pausa para admirar un amanecer glorioso o una obra de arte. También tomo tiempo para estar solo y honrar el regalo de mi vida. Dedico tiempo cada día para comulgar con Dios en oración y meditación.

Al enfocar mi atención en el bien interno y a mi alrededor, éste se multiplica. ¡Soy bendecido inmensurablemente! Gracias, Dios.

La bendición del Señor es riqueza que no trae dolores consigo.—Proverbios 10:22