Sábado, Julio 12, 2014

DIOS ES MI FORTALEZA; SOY VICTORIOSO.

Muchos atletas logran la victoria porque, además de la práctica constante, se visualizan compitiendo con éxito. Se imaginan cruzando la meta, bateando un jonrón o marcando el punto decisivo que gana el juego.

Cuando tengo una tarea importante ante mí, me visualizo llevándola a cabo con éxito. Mis sesiones de práctica incluyen oración y meditación; y avivo la fortaleza, la sabiduría y el poder ilimitados de Dios en mí.

Los atletas tienen éxito porque ponen todo su empeño. Al esforzarme para lograr mis metas, lo hago con perseverancia y optimismo. Visualizo el éxito, permanezco en unidad con mi Fuente y ¡soy victorioso!