Sábado, Enero 31, 2015

ESCUCHO ATENTAMENTE Y HABLO CON BONDAD.

Hoy me comunico compasivamente. Presto atención cuando otros me hablan y me expreso con honestidad y bondad. Cuando alguien comparte conmigo una necesidad, estoy atento a sus palabras y me aseguro de entender. Antes de hablar, pienso: ¿Son mis palabras verdaderas, amables y necesarias? Luego, comunico amablemente lo que sé que es verdad.

Al compartir mis puntos de vista acerca de un tema, respeto la opinión de los demás. En vez de desear tener la razón, mi intención es compartir información y profundizar mis relaciones personales. Al hablar partiendo de mi corazón, disfruto de relaciones personales saludables y edificantes.

No digan malas palabras, sino sólo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.—Efesios 4:29