Palabra diaria del día 17 de junio de 2014

La paz mundial nace de la paz en nuestros corazones y hogares.  Fomento la paz en mi con mi práctica espiritual.  Observo mis pensamientos, sentimientos y palabras, y manengo un compromiso con mi crecimiento personal.  Si no me siento en paz, trato de entender mis verdaderas necesidades, y satisfacerlas de manera consciente y compasiva, lo cual alimenta mi paz mental.

Resuelvo cualquier conflicto con los demás mediante la comunicación respetuosa y honesta. Expreso mis necesidades y escucho a los demás.  Recibo con beneplácito las oportunidades paz comprender cualquier diferencia.  La paz comienza conmigo.  El ejemplo que doy y la energía que irradio cultivan la paz en la tierra.

En cualquier casa adonde entren, antes que nada digan: “Paz a esta casa”.  Lucas 10:5