Miércoles, Octubre 5, 2016

Expectativas
MI VIDA REFLEJA MIS EXPECTATIVAS, Y ESPERO EL BIEN.
Cuando me levanto en la mañana, ¿espero tener un día glorioso, lleno de descubrimientos y maravillas? Mi vida es un reflejo de mis expectativas y, este día, espero sólo el bien. Acepto las bendiciones de Dios en mi vida.

Hago a un lado la duda y en su lugar pienso en los sueños que guardo en mi corazón. También, recuerdo el gozo que sentí cuando una relación personal, un trabajo, o cualquier situación, resultó mejor de lo que pensé posible.

Utilizo ese gozo como una base para crear más alegría. Espero que mis interacciones con los demás sean cordiales. Pensamiento a pensamiento, mis expectativas sientan un fundamento de fe que aumenta mi dicha. Espero el bien, y lo veo expresándose en mi vida.

Porque toda casa es hecha por alguien, pero el que hizo todas las cosas es Dios.—Hebreos 3:4