Miércoles, Noviembre 25, 2015

DIOS ES MI TODO. SOY AGRADECIDO Y ABUNDANTEMENTE BENDECIDO.
Mi prosperidad no depende de una persona o cosa. Mi sentido de satisfacción proviene de mi conciencia del Espíritu y de reconocer las muchas bendiciones que recibo.

Mis bendiciones aumentan cuando tomo tiempo para dar gracias por todo lo que tengo y sé que recibiré. La prosperidad viene a mí de muchas maneras: familia, amigos, gozo, salud y mucho más. Aunque el contenido de una billetera puede reflejar mis finanzas, la verdadera prosperidad proviene del Espíritu.

Si tengo una preocupación financiera, me dirijo a mi interior y doy gracias por anticipado. Tengo fe en que Dios abre el camino hacia maneras nuevas y creativas para que mis finanzas fluyan. Afirmo: Soy bendecido abundantemente.

Yo les traeré sanidad y medicina … les revelaré abundancia de paz y de verdad.—Jeremías 33:6