Miércoles, Mayo 24, 2017

Receptivo
ABRO MIS MANOS, MI MENTE Y MI CORAZÓN PARA BENDECIR AL MUNDO.

Una mano apuñada no puede dar ni recibir, así como un corazón cerrado se pierde de la belleza que las emociones pueden proporcionar. Hoy elijo abrir mis manos, mi mente y mi corazón.

Con manos abiertas, ayudo a los demás. Mis acciones marcan una pauta positiva que bendice y apoya a mis semejantes. Estoy dispuesto a tender una mano a quien esté pasando por desafíos. Mi mente abierta continúa aprendiendo toda la vida. Estoy en un estado constante de descubrimiento. Encuentro nuevas maneras de estar presente en el mundo y de reconocer la belleza que surge de la diversidad. Mi corazón abierto busca maneras de traer paz adonde haya caos. Con bondad y amor, trato a los demás como me gustaría ser tratado.

Si abres tu mano y les das su pan, ellos lo toman y quedan satisfechos.—Salmo 104:28