Miércoles, Marzo 9, 2016

Paz interna

EN EL SILENCIO ME VINCULO CON MI ESENCIA DE PAZ.

Experimentar un sentido de paz interna es posible aunque viva en una gran metrópolis. Sin importar lo que suceda en el mundo externo, mediante la oración y la meditación podemos dirigirnos al silencio de nuestro ser —a la presencia crística en nosotros— para avivar nuestra esencia de paz. Pasar tiempo lejos del ajetreo de la vida es una bendición y un regalo.

Para encontrar ese lugar de quietud, primero debemos ignorar el bullicio externo y, con confianza y fe, alinearnos con el silencio creativo en el corazón de nuestro ser. De esta manera, nos vinculamos de nuevo con la presencia dadora de vida de Dios. En un espacio interno sereno, recibimos todo lo que necesitamos para regresar sustentados al mundo externo.

Que la belleza de ustedes no dependa de lo externo … sino de lo interno, del corazón.—1 Pedro 3:3-4