Miércoles, Junio 7, 2017

Escuchar
PREGUNTO, ESCUCHO Y SIGO LA GUÍA QUE RECIBO.

Cada mañana al levantarme, aun antes de salir de la cama, tomo un momento para escuchar. A veces, oigo los trinos matinales de los pájaros. Otras, escucho los ruidos de quienes se levantan temprano. Unas mañanas, simplemente oigo la quietud invitándome a ir a mi interior. En momentos de oración callada me alineo con Dios, receptivo a los susurros de mi corazón.

Escucho con mi corazón y mente, sabiendo que las respuestas surgirán en el momento correcto y de la manera perfecta. Dios puede hablarme a través de las palabras en una página que, de repente, cobran nuevo significado o como la voz sabia de un ser amado. En cualquier forma en que mi guía surja, permanezco receptivo a las respuestas que busco.

Y él les dijo: “Escuchen ahora este sueño que tuve”.—Génesis 37:6