Miércoles, Julio 29, 2015

SOY TRANSFORMADO EN MENTE, CUERPO Y ESPÍRITU.

Tengo fe en el poder de Dios para transformar mi vida. Si percibo escasez, utilizo la energía dinámica del Espíritu para conectarme de nuevo con mi fuente espiritual —¡y cada condición de mi vida mejora!

Busco en mi corazón aquello que puedo cambiar en mí para alinearme más plenamente con Dios. Quizás desee transformar la tristeza en gozo o el letargo en acción. Tal vez necesite dejar ir la necesidad de controlar una situación. Afirmo: Confío en el poder de Dios para renovar y cambiar mi vida. Soy transformado en mente, cuerpo y espíritu. Repetir esta afirmación mejora mi manera de pensar. Condiciones nuevas y mejores me brindan paz, curación y gozo. ¡Siento gratitud por el poder de Dios en mi vida!

Transfórmense por medio de la renovación de su mente.—Romanos 12:2