Miércoles, Diciembre 16, 2015

TENGO FE EN QUE DIOS ES MI GUÍA.

Un ave en vuelo se desliza sobre las corrientes de aire y sigue su sistema de navegación interno hasta llegar a su destino. El ave ha aprendido a dejar de luchar con el viento. Por el contrario, aprovecha esta energía y vuela alto.

Al poner mi fe en la sabiduría del Cristo morador, descubro que yo también puedo remontarme. Puedo sobreponerme a cualquier situación y dejar ir cualquier necesidad de saber qué, cuándo y cómo todo se desenvolverá. Confío en Dios para que me sostenga, me proteja y me fortalezca a lo largo de mi viaje.

La oración me lleva directamente a la corriente del Espíritu. Al utilizar mi energía con fe para trabajar en armonía con el Espíritu, soy bendecido más allá de todo lo imaginable.

Porque no saldréis apresurados ni iréis huyendo, porque Jehová irá delante de vosotros.—Isaías 52:12