Miércoles, Agosto 23, 2017

Guía
RECEPTIVO A LA DIRECCIÓN DIVINA, YO SOY GUIADO A MI BIEN.

Las lecciones de la vida puede que no siempre sean fáciles de aprender, mas la vida no tiene que ser difícil. No necesito sufrir para encontrar mi camino hacia adelante. Tengo compasión por mí mismo.

En mi tiempo callado de oración recuerdo que “yo soy un ser amado, la creación preciada de Dios”. El universo me apoya. Dejo ir cualquier necesidad de tener que hacerlo todo yo. No estoy solo. Abro mi mente y corazón a la inspiración divina. Yo soy libre para elegir una y otra vez, corrigiendo mi curso con cada nuevo pensamiento y gracias a las lecciones de cada nuevo día. Respondo al empujoncito del Espíritu que puede aparecer en un libro o en la letra de una canción. Receptivo a la dirección divina, yo soy guiado a mi bien.

Que tu buen espíritu me guíe por caminos rectos. —Salmo 143:10