Miércoles, Agosto 13, 2014

MI CUERPO-TEMPLO EXPRESA LA PERFECCIÓN DE DIOS.

La vida de Dios, que es la fuente de toda vida, fluye en y a través de mi cuerpo-templo. Me regocijo al saber esta verdad. Hoy veo la perfección de Dios expresada en y a través de mí. Toda célula está viva y funciona de acuerdo con su patrón individual. Todo órgano trabaja fácil y armónicamente mientras lleva a cabo su tarea única. Todo músculo se expande y contrae de manera que me mueva con gracia y facilidad. Todo hueso es fuerte y perfecto.

Me paro derecho y erguido. Camino con confianza y fortaleza. Pido que Dios bendiga todo lo que como y mi cuerpo se alimenta sabiamente. El perfecto ritmo de Dios me ayuda a balancear la actividad con el descanso y el trabajo con la diversión. Duermo profundamente y me levanto descansado.