Miércoles, Abril 15, 2015

NADO EN UN MAR DE PROSPERIDAD.

Soy próspero de maneras infinitas. Si dudo de mi bienestar, recuerdo mis bendiciones y me doy cuenta de que nado en un océano de bien. Gozo de salud y bienestar; de la habilidad de respirar, pensar y moverme. Veo prosperidad en la comodidad de mi hogar, en mi lugar de trabajo y en la belleza de la naturaleza.

Soy bendecido con libre albedrío —elijo cómo pasar mi tiempo y dónde poner mi atención. Mis relaciones personales son prósperas, y recibo aceptación y amor abundantes de amigos, familiares, compañeros de trabajo y mascotas. Siento gratitud por mi mayor fortuna: la presencia constante de Dios en mi vida. ¡Nado en un mar de prosperidad!

Así que mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.—Filipenses 4:19