Miércoles, Abril 12, 2017

Curación
MI MENTE Y CUERPO IRRADIAN LA ENERGÍA SANADORA DEL ESPÍRITU.

Tengo la fe y el deseo de sanar, de manera que alabo y bendigo mi cuerpo. Promuevo mi salud al tener fe inmutable en la energía restauradora en cada célula, órgano y función. La voluntad de Dios para mí es salud y vitalidad. Éste es el modelo de potencial divino en mí.

Alorar estoy consciente de cualquier creencia o patrón que necesite liberar o transformar para aclarar el camino hacia la curación. Observo lo que pienso, lo que digo y lo que siento. Voluntariamente hago cualquier cambio necesario para regresar a mi estado natural de salud. Profundizo mi fe con cada oración según abro mi corazón al Espíritu. Al ejercitar mi fe y eliminar cualquier barrera, mi mente y cuerpo irradiarán la energía sanadora del Espíritu.

Pero Jesús se volvió a mirarla y le dijo: “Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado”.—Mateo 9:22