Martes, Octubre 27, 2015

SOY MARAVILLOSA Y VALEROSAMENTE PRÓSPERO.

La vida me presenta muchas oportunidades para demostrar una conciencia de prosperidad y valor. Puedo ofrecer mis talentos y recursos a mi iglesia u otro lugar de servicio. A lo mejor, demuestre mi valor dejando la seguridad de una relación personal o de un empleo para cuidar mejor de mí o hacer lo que da gozo a mi corazón. Al honrar mi autosuficiencia fomento mi prosperidad.

Tomo decisiones basadas en lo que sustenta mi alma y beneficia a las personas a mi alrededor. El Espíritu me da la habilidad de superar cualquier desafío.

El valor es como un músculo. Lo fortalezco con cada acción que llevo a cabo fuera de mi zona de comodidad. Confío en mí y ¡soy maravillosa y valerosamente próspero!

Ten valor … para que prosperes en todo lo que hagas y dondequiera que vayas.—1 Reyes 2:2-3