Martes, Noviembre 4, 2014

SOY SANO Y ESTOY BIEN EN MENTE, CUERPO Y ESPÍRITU.

Cuando un aparato eléctrico no funciona, primero reviso si está conectado. Igualmente, cuando experimento disfunción o enfermedad en mente o cuerpo, reviso si estoy “conectado” con Dios. Si he albergado ideas erróneas, las dejo ir. Si he dado poder a creencias de enfermedad o falta de armonía, me desconecto de esa actitud y me reconecto con la Verdad.

Al pensar correctamente, permito que la luz de la Verdad me sane y me transforme. Experimento que sano de adentro hacia fuera, y me siento sosegado y plenamente vivo. Confío en el desarrollo divino y perfecto de la vida. Sé que la plenitud y la salud son mi Verdad. Dios es mi bienestar.

La lámpara del cuerpo es el ojo. Cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz.—Lucas 11:34