Martes, Noviembre 28, 2017

Refrescar
EXHALO ESTRÉS E INHALO REJUVENECIMIENTO.

Con demasiadas demandas a mi atención y tiempo, el riesgo de agotarme siempre está presente. Si el agobio se asoma en mi horizonte, hago una pausa, respiro profundamente varias veces y recuerdo el poder revitalizador del Espíritu en mí. Dejo ir la preocupación e inhalo fe. Dejo ir la confusión e inhalo claridad. Dejo ir el agobio e inhalo vida.

Descanso plenamente en el conocimiento de que yo soy suficiente y que todo lo que necesito para mi mayor bien se manifiesta en el tiempo divino y de la manera perfecta. A medida que la conciencia de la Verdad alivia mi alma, avanzo con un sentido mayor de satisfacción. Revitalizado, puedo ahora tomar decisiones sabias y amorosas acerca de cómo dedicar mi tiempo y energía cada día y todos los días.

Yo satisfaré el hambre y la sed de la gente triste y fatigada.—Jeremías 31:25