Martes, Mayo 26, 2015

EL AMOR TRANSFORMA MI MUNDO.

Gracias al poder de mis pensamientos, cambio mis percepciones del mundo. Donde una vez pude haber visto discordia, celos o temor, ahora percibo amor. Mi perspectiva cambia a medida que tomo mayor conciencia de que el amor divino se expresa a través de todos nosotros.

Busco ejemplos de amor en mi mundo. Al observar a las personas en sus interacciones, noto amabilidad entre aparentes extraños: adultos que vigilan el bienestar de niños según se bajan del autobús escolar y dependientes que conversan amistosamente con clientes. Al enfocar mi atención en la bondad, aumento mi conciencia del bien. El amor divino “se perfecciona” en mí, y soy transformado.

Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se perfecciona en nosotros.—1 Juan 4:12