Martes, Junio 23, 2015

DIOS SIEMPRE ESTÁ PRESENTE PARA CONSOLARME.
Si estoy experimentando estrés, soledad o confusión, recuerdo que estas emociones son una parte natural de la experiencia humana. Me muevo a través de ellas y las supero sabiendo que nunca estoy realmente solo. Dios está conmigo siempre. Como dijo Lord Alfred Tennyson: “Está Él más cerca que tu respiración; y más cerca que tus manos y tus pies”.

Cuando necesite claridad o guía, busco un lugar tranquilo y acudo a mi interior. Comparto los deseos de mi corazón, sabiendo que Dios oye mis palabras, en silencio o en voz alta. Mis oraciones me permiten entregar mis preocupaciones al Universo. En el Amor, siento paz y serenidad. Dios está siempre presente para consolarme, guiarme y apoyarme.

Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado.—Salmo 119:50