Martes, Julio 28, 2015

DEJO IR Y DOY GRACIAS POR LA ABUNDANCIA.

Puede que pase por momentos frustrantes cuando parece que no puedo lograr mis metas. Cristo en mí me guía a reflexionar en lo que pueda estar bloqueando mi abundancia. ¿Está mi mente aferrada a un resultado? ¿He puesto límites a mis habilidades? ¿He considerado las muchas maneras cómo una situación se puede resolver? El reconocer la sabiduría y el poder infinitos de Dios me brinda vigor. Identifico mis pensamientos y juicios estrechos. Dejo ir la visión limitada del bien disponible para mí. Con nueva claridad, recuerdo que Dios puede tener algo mejor en mente. Me enfoco en mis cualidades y en el bien en los demás. Dejo ir y doy gracias por la abundancia ante mí.

El reconocer la sabiduría y el poder infinitos de Dios me brinda vigor. Identifico mis pensamientos y juicios estrechos. Dejo ir la visión limitada del bien disponible para mí. Con nueva claridad, recuerdo que Dios puede tener algo mejor en mente. Me enfoco en mis cualidades y en el bien en los demás. Dejo ir y doy gracias por la abundancia ante mí.

Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera pensado.—1 Corintios 2:9