Martes, Julio 26, 2016

Curación
LA VIDA SORPRENDENTE DE DIOS FLUYE POR MEDIO DE MÍ.
Cuando me siento saludable, quizás dé por sentado mi bienestar. Sin embargo, cuando siento malestar, mi mente puede abatirse por los dolores físicos y las preocupaciones. Sabiendo que el poder de la mente crea la realidad, adiestro mis pensamientos para que me ayuden a reclamar mi salud ahora.

Dejo ir pensamientos de dolor o enfermedad y afirmo: He sido creado a la imagen y semejanza de Dios. Yo soy sano y vibrante, disfruto de buena salud y estoy bien.

Yo soy un canal para la expresión infinita de vida divina. La vida de Dios me llena de energía y fluye en mí ahora, revitalizándome y restaurándome. Mi mente descansa en la Verdad de la salud, y mi cuerpo responde acorde.

Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá.—Isaías 58:8