Martes, Diciembre 5, 2017

Paz mundial
YO SOY UNO CON DIOS Y CON TODA LA HUMANIDAD EN UN UNIVERSO DE AMOR Y PAZ.

Jesús nos dijo que el primer mandamiento y el más importante es amar a Dios y, el segundo, amar a mi prójimo como a mí mismo. En la práctica, amar a Dios puede ser más fácil que amar a mi prójimo. Como Dios es amor, de mí depende el abrir mi corazón y amar todo, sin juicio ni duda. Cuando demuestro paciencia y comprensión, siento la calidez del amor de Dios.

Por lo tanto, determino ser una expresión del amor de Dios ofreciendo aceptación y apoyo a los demás. El amor de Dios conmueve mi corazón cuando lo comparto con otros. Al ofrecer esperanza y ánimo a otra persona, mi ánimo también es elevado. Verdaderamente, amo a Dios y a mi prójimo.

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Éste es el primero y más importante mandamiento.—Mateo 22:37-38