Martes, Agosto 29, 2017

Fe
EN LA PRESENCIA DE LA FE, TODO TEMOR DESAPARECE.

Cuando comenzamos algo nuevo: un trabajo, estudios, mudarnos a otro sitio, puede que nos encontremos tanto emocionados como ansiosos. En estos momentos, profundizamos nuestra fe recordando la Verdad: el Espíritu está en nosotros dondequiera que vamos. El orden divino aclara el camino para un cambio sin tropiezos.

Se nos asegura el éxito en todos los esfuerzos cuando recordamos y vivimos partiendo de la Verdad de que somos uno con la Mente divina. Nuestras aprensiones se disipan, nuestros miedos son reemplazados por emoción, ¡y avanzamos con confianza! El éxito y la satisfacción son nuestros, sólo tenemos que reclamarlos. En la presencia de la fe, todo temor desaparece.

Me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás … ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!—Filipenses 3:13-14