Lunes, Septiembre 29, 2014

DOY CON GENEROSIDAD, Y SOY BENDECIDO ABUNDANTEMENTE.

En muchos lugares del mundo la gente lleva una cesta grande al mercado. Los vendedores las llenan hasta rebosar con verduras y otros productos. Tanto los que venden como los que compran experimentan el gozo de compartir prosperidad y gratitud.

Mi corazón es una gran cesta que rebosa de amor y generosidad para quienes encuentro cada día. Experimento gozo y abundancia de todo bien cuando participo en oportunidades para dar y recibir.

La prosperidad fluye cuando comparto lo que tengo abierta y amorosamente. Cuando participo en la circulación del bien de Dios, mi sentido de riqueza se expande. Siento gratitud por todas las bendiciones de prosperidad en mi vida.

Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante.—Lucas 6:38