Lunes, Septiembre 22, 2014

SOY LIBRE; SOY ILIMITADO.

Durante los meses de otoño las hojas se sueltan de las ramas. Van con la brisa, flotando libremente para luego caer suavemente al suelo. Tal como la hoja, dejo ir aquello a lo que he estado aferrado y encuentro una nueva libertad. Un susurro de inspiración guía mis pensamientos y acciones a medida que fluyo hacia nuevas experiencias, maneras de pensar y patrones de vida.

No estoy atado a una idea, a un trabajo o a un hábito. Puedo elegir. Así como la hoja no tiene temor al caer del árbol, yo no le temo al cambio. Soy uno con Dios, lleno de potencial ilimitado. Espero con anhelo nuevo crecimiento y nueva libertad para expresar quién soy. Estoy listo para nuevos horizontes.