Lunes, Septiembre 1, 2014

GRACIAS AL PODER RESTAURADOR DEL SILENCIO, DESCANSO.

El descanso es esencial para mantener la excelencia en mi trabajo y en mis relaciones personales. Para desenvolverme bien, he de tener energía, entusiasmo y la mente clara. Sentirme cansado o fatigado me recuerda que es hora de recargar mis baterías.

Cuando necesito descansar, me dirijo al poder restaurador del Silencio. Hago a un lado cualquier preocupación, responsabilidad o tarea, y me enfoco en respirar. Al cerrar los ojos, tomo conciencia de mi cuerpo y relajo cada parte de él, desde la cabeza hasta los pies.

Entrego todo mi ser al Silencio. Me aúno a la energía calmada y amorosa del Espíritu. Su poder me restaura —en cuerpo, mente y alma. Me siento renovado y descansado.