Lunes, Noviembre 23, 2015

ACTÚO CON GRACIA Y COMPRENSIÓN.

La naturaleza a menudo demuestra gracia y compasión, particularmente cuando un animal de una especie cría a un bebé de otra. El instinto de amar o cuidar suplanta el instinto de pelear o huir.

Tomo en consideración dónde puedo ofrecer gracia y compasión. Si una situación que me ha causado estrés en el pasado recurre, hago una pausa y recuerdo la presencia de la gracia divina que mora en mí. Abro mi corazón para cambiar mi perspectiva o respuesta, y así transformar la experiencia. Tal vez sea hora de exponer una situación que me inquieta o de alejarme calladamente de ella. De cualquier manera, estoy en paz sabiendo que soy guiado por la gracia del Espíritu en mí.

El tigre y el cabrito descansarán juntos, el becerro y el león crecerán uno al lado del otro, y se dejarán guiar por un niño pequeño.—Isaías 11:6