Lunes, Mayo 9, 2016

CONFÍO EN EL ESPÍRITU Y SIGO MI INTUICIÓN.
Así como los pájaros saben cuándo emigrar, yo he sido bendecido con la intuición: un conocimiento interno de sabiduría del corazón. Más allá de lo que veo, oigo, saboreo, toco y huelo, la intuición me provee un vínculo directo con el Espíritu, donde reside toda la Verdad.

Gracias a este conocimiento interno, tomo decisiones sabias. Discierno cuándo actuar y cuándo ser paciente. Avanzo según soy guiado. Al tener fe en el Espíritu, encuentro que tengo confianza en un conocimiento que, aunque invisible, es cierto. Éste puede ser suscitado en la quietud o por acontecimientos externos —ya sea por una señal que veo o una llamada que recibo. Aprendo a confiar en mi sabiduría divina y actúo según ella.

Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.—Juan 8:32