Lunes, Julio 14, 2014

SIRVO A DIOS AL SERVIR A LOS DEMÁS.

Servir significa brindar servicio a otros y ser fiel a Dios. Cada persona que sirve a su prójimo se convierte en un instrumento por medio del cual la bondad de Dios fluye al mundo. Estoy dispuesto a servir, y pido al Espíritu que me ayude a reconocer las oportunidades que tengo ante mí para hacerlo. Al unirme a otros en servicio, ofrezco lo que tengo con gozo y entusiasmo.

Doy mi tiempo y atención, mis habilidades y experiencia, mi amor y compasión, para bendecir la vida de otro. El servicio requiere que vaya más allá de mí mismo para beneficiar a alguien más. Al tomar esta decisión, descubro el gozo de la generosidad. Al servir a los demás, nuestras vidas se enriquecen.