Lunes, Febrero 2, 2015

SOY RENOVADO EN LA LUZ DE DIOS.

Los retoños de primavera se preparan para florecer y llenar el paisaje de bellos colores. Mi mente, alma y cuerpo también están listos para relucir.

Así como cada flor se abre a la luz del día, yo estoy receptivo a la luz de Dios y abierto a Su bien. En esa luz, soy revigorizado, sanado y renovado. Experimento nueva fortaleza, nueva visión y un nuevo sentido de propósito. Soy guiado de manera divina hacia mi bien. Alerta, dispuesto y renovado, celebro la presencia de la luz de Dios en el mundo.

Espero la llegada de la primavera con gozo y entusiasmo. A medida que el Espíritu me vivifica, irradio mi luz a todos a mi alrededor. Vivo en gratitud por las bendiciones que Dios ofrece a todos nosotros.

Yo, el Señor, seré tu luz eterna; yo, tu Dios, seré tu esplendor.—Isaías 60:19