Lunes, Enero 18, 2016

¡SOY LIBRE, ALABADO SEA DIOS! ¡SOY LIBRE!

Reclamo mi libertad cuando hago a un lado las creencias erróneas. Dejo ir hábitos que no son para mi mayor bien y dirijo mi atención al bien en mí. Consciente de lo que me detiene, lo libero determinadamente. Por medio de la autoobservación y la introspección, me vinculo con mi ser más profundo. El Espíritu fluye por medio de mí.

Voluntaria y serenamente dejo ir lo que ya no necesito. Liberar lo antiguo abre el camino para nuevo crecimiento y autoexpresión. Discernimientos e ideas florecen en mí, así como también perspectivas y oportunidades. Me comprometo a vivir y expresarme partiendo de mi centro espiritual, mi ser verdadero. ¡Soy libre, alabado sea Dios! ¡Soy libre!

No hagan memoria de las cosas antiguas. Fíjense en que yo hago algo nuevo, que pronto saldrá a la luz.—Isaías 43:18-19