Lunes, Enero 11, 2016

ME AFERRO A MI VERDAD Y VIVO PARTIENDO DE ELLA.
Soy la creación de un Dios amoroso. Mi ser auténtico resplandece cuando vivo partiendo de la verdad de quien soy. Mas ¿cómo veo al mundo? ¿Me siento enojado y miro a través del velo del resentimiento? Al prestar atención a cómo percibo el mundo, puedo cambiar mi modo de parecer y, consecuentemente, cambiar mi experiencia.

Elijo pensar, hablar y actuar de maneras que estén alineadas con Dios. El Espíritu es la naturaleza verdadera de mi ser.

Mi Creador imprimió en mí un modelo de amor, bondad, paz, prosperidad y gozo. Esta verdad me llena como una copa rebosante que se derrama sobre todo lo que hago. Manifiesto lo mejor de mí cuando recuerdo y vivo partiendo de la verdad de quien soy.

Te sostendré con mi justiciera mano derecha.—Isaías 41:10