Lunes, Agosto 24, 2015

UNA MENTE ABIERTA Y UN CORAZÓN HUMILDE ME AYUDAN A CRECER Y A APRENDER.

Aprender juega un papel vital en mi desarrollo espiritual. Abordo mi crecimiento espiritual como si fuera un estudiante novicio. Al hacerlo, cultivo cualidades espirituales importantes como mantener una mente abierta y ser humilde.

Veo hasta las situaciones más difíciles como regalos que me brindan lecciones de vida importantes. Cada persona y cada circunstancia me enseñan algo invaluable acerca de la naturaleza del Espíritu y de mi propia alma. Estudiar material referente al mundo puede ser entretenido y ayudarme a lidiar con la vida diaria. Sin embargo, nada me satisface más que crecer en sabiduría espiritual. Expreso gozosamente mi naturaleza divina según gano conocimiento y habilidades.

Lo guardé en mi memoria; lo vi, y aprendí una lección.—Proverbios 24:32