Lunes 20, Febrero, 2017

Aprecio
GRACIAS, DIOS, POR LA VIDA.
Tomar tiempo para pensar en mis familiares y amigos me recuerda lo bendecido que soy. Al abrir mi corazón y expresar mi aprecio, siento gozo. La gracia de Dios motiva a mis seres queridos a ser personas consideradas. Ellas creen en mí y me aman. Siento gratitud por cada acto de bondad y cariño que recibo.
Mi aprecio tiene un gran alcance cuando expreso consideración a todas las personas que apoyan mi vivir. Demuestro agradecimiento de muchas maneras: una llamada, una tarjeta, o un acto de bondad. Quizás la mejor forma de aprecio es mantener a otros en oración. Oro para que yo pueda apoyar a los demás de maneras significativas que demuestren mi aprecio por todo lo que Dios ha creado.
Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes.—1 Corintios 1:4