Jueves, Noviembre 5, 2015

COMIENZO EL DÍA CON UNA ACTITUD POSITIVA.

El poeta norteamericano Robert Frost dijo que comenzaba el día arreglando su cama y que mientras lo hacía, decidía qué tipo de día iba a tener.

Durante mi rutina matinal, tomo tiempo para deleitarme en los gozos que aparecen como resultado de mi actitud positiva.

Al lavarme la cara dejo ir los pensamientos ansiosos, permitiendo que el agua se los lleve. Mientras desayuno, reflexiono acerca de los alimentos que ingiero y cómo puedo sustentar a los demás mediante mis pensamientos, palabras y acciones. Al vestirme, me cubro con afirmaciones tales como: Soy una presencia que inspira paz y bondad. Cuando comience mis actividades, ya habré asentado una pauta positiva que infundirá fe a mi ser y mis experiencias.

Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.—Salmo 65:8