Jueves, Noviembre 27, 2014

DOY GRACIAS A DIOS EN TODO.

Practico la gratitud en toda circunstancia. Comienzo por dar gracias a Dios por ser mi guía y fuente omnipresentes. La práctica espiritual de dar gracias me lleva más allá de la duda o la preocupación a un lugar de paz y confianza.

La gratitud es más que dar gracias; es una manera de vida. Es mi estado de ser, mi fundamento. Cuando doy gracias, mi corazón y mi mente se abren a la bondad de Dios, y me convierto en un canal por medio del cual la abundancia divina fluye. Mi mayor bendición es la presencia crística en mí —mi esperanza, y la esencia misma de amor y vida. Cada aliento que tomo y cada palabra que digo reflejan la actividad de Dios en mí.

Den gracias a Dios en todo, porque ésta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.—1 Tesalonicenses 5:18