Jueves, Junio 18, 2015

SOY PURO DE CORAZÓN, Y SOY BENDECIDO.

Dios está activo en mi vida y en las vidas de los demás. En la Biblia, en Hechos 17:28, leemos: “en él vivimos, nos movemos y somos”. Sin embargo, puede que a veces olvide que el Cristo está conmigo en toda situación. Los acontecimientos o retos diarios pueden hacer que me sienta separado de Dios y olvide mi naturaleza verdadera.

Mas tengo el poder para superar cualquier sentimiento de separación. Al orar, dirijo mi atención al poder sanador de Dios y todo se aclara. Los pensamientos de temor y separación cesan. La Verdad del Amor y la Unidad llenan mi mente y liberan mi corazón. Con mi claridad restaurada, veo a Dios y el bien en todas partes. Soy puro en corazón y soy bendecido.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios.—Mateo 5:8