Jueves, Junio 11, 2015

CONFÍO EN DIOS Y VEO BELLEZA EN TODAS PARTES.
Mi fe me sustenta tal como la lluvia y el sol nutren las flores. Invoco el don de la fe en todas las circunstancias de mi vida y cosecho un hermoso ramillete de experiencias. Hago uso de mi confianza en Dios mirando más allá de las apariencias limitantes. Mi fe me guía a explorar nuevas posibilidades. Siembro pensamientos positivos en mi mente y luego, dejo ir. Dejo el “cuándo” y “cómo” a Dios y confío en el orden divino.

Nutro mi jardín al conectarme con Dios. Visualizo que crezco en la luz del Espíritu. Me adapto con facilidad a los cambios de la vida. Así como el agricultor cosecha abundantemente lo que sembró, yo recibo copiosas bendiciones gracias a mi fe. Confío en Dios y veo belleza por doquier.

Porque por fe andamos, no por vista.—2 Corintios 5:7