Jueves, Julio 9, 2015

LAS RELACIONES PERSONALES SAGRADAS ME BENDICEN.

Desde el día en que nací, he dado y recibido amor mediante relaciones personales sagradas. Mis padres me cuidaron con ternura y respondí con sonrisas. Ahora veo a mis seres queridos a través de los ojos de Dios y retribuyo su afecto.

Encuentro gozo en el amor profundo que compartimos. Me comprometo a mantener relaciones personales sanas y felices. Escucho con atención y acepto a mis seres queridos tal como son. Pongo en manos del Espíritu cualquier diferencia que pueda percibir. Mis seres amados y yo crecemos espiritualmente a medida que nos apoyamos y nos damos ánimo. Doy gracias a Dios por tener la oportunidad de compartir mis cualidades sagradas.

Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes. Amén.—2 Corintios 13:14