Jueves, Julio 17, 2014

SUELTO EL TEMOR Y ACTIVO MI FE.

El temor es lo contrario a la fe. Aunque puede que a veces sienta temor, no permanezco en él; por el contrario, determino avivar mi fe. Soy valeroso, fuerte y confiado porque tengo fe en el amor de Dios.

Si enfrento una situación que me causa ansiedad o inquietud, oro. Hacerlo me ayuda a soltar los temores y a estar receptivo al amor de Dios. Orar calma mi mente, sosiega mis emociones y libera mi espíritu para aceptar mi bien. No puedo sentir temor cuando estoy lleno del amor de Dios. El amor todo proveedor de Dios me rodea y rodea a las personas por quienes oro. Donde existe la fe no hay cabida para el temor. En el amor de Dios, ¡estoy lleno de fe y soy valeroso!