Jueves, Diciembre 4, 2014

LA SALUD ES MI DERECHO DIVINO.

La curación surge cuando los obstáculos físicos y emocionales son eliminados de la mente y el cuerpo. Entonces, la energía de la vida puede moverse libremente. Si experimento enfermedad, tomo conciencia de cualquier pensamiento de limitación y lo dejo ir. Cuido de mi cuerpo y hago cualquier ajuste necesario.

Al tomar decisiones saludables, avanzo conscientemente hacia la salud. Al estirarme, bailar o hacer ejercicio, disipo la tensión y el dolor y promuevo mi salud física. Dejo ir cualquier obstáculo con frases poderosas tales como: La enfermedad no tiene poder sobre mí. Lo único duradero es la plenitud.

Puede que combine el ejercicio físico con afirmaciones y negaciones. Avanzo hacia la salud, y ésta surge de mi interior.

Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado.—Mateo 9:22